• Lima Sabe
  • Descubre los auténticos sabores de la ciudad a través de estos deliciosos recorridos.

    ¡La aventura comienza aquí!

Las delicias de Pachacámac

Compartir en:

Nos desconectamos: cambiamos el celular con Internet por el aire fresco y un buen circuito de trekking o ciclismo de montaña en Pachacámac. Escapamos de Lima -en carro llegamos a nuestro destino en una hora- para disfrutar un día de relax y buena comida campestre. Mientras nos acercamos, aún estamos por Lurín, es válida una parada en el Santuario Arqueológico de Pachacámac y el Museo de Sitio que se inauguró este año. La caminata nos abrirá el apetito. Llegamos a la Plaza de Armas donde cada fin de semana se reúnen maestras cocineras y reposteras para compartir su sazón. También visitamos restaurantes de comida casera, los clásicos criollos servidos en generosas fuentes y propuestas enfocadas en el producto local, como reza el dicho “de la chacra a la olla”. A mediados de año, las Lomas de Lúcumo reverdecen y la flor de Amancaes cubre la zona. Un último paseo antes de regresar a casa.

Escapamos de Lima para disfrutar un día de relax y buena comida campestre en Pachacámac. Llegamos a la Plaza de Armas donde cada fin de semana se reúnen maestras cocineras y reposteras para compartir su sazón. También visitamos restaurantes de comida casera, los clásicos criollos servidos en generosas fuentes y propuestas enfocadas en el producto local como reza el dicho "de la chacra a la olla".
    • 1
    • Juguería y frutería Pura fruta

    Arrancamos el día con un refrescante jugo. En este ‘point’, favorito sobre todo por los ciclistas, podemos conseguir una jarra por un promedio de S/.5. Emprendedores natos, Romer Muñoz y Silvia Silvera abrieron Pura fruta (2003) con el objetivo de incentivar el consumo de los frutos que crecen en Pachacámac por lo que la lúcuma, guanábana, palta y la fresa son sus consentidos. En su primer local encuentras fruta del día, jugos, algunos sánguches y queques. En el segundo espacio, que abrieron ocho años después, se concentran en los jugos, ensaladas de frutas, platillos simples y algún postre casero.

     

    • 2
    • La familia

    Nos encontramos ante una institución de la cocina tradicional de Pachacámac. Mi familia cumplirá 50 años -en setiembre del 2016- a cargo de Graciela Melchor. Su propuesta es un esfuerzo de hermanas, sobrinos y demás familiares que atienden el modesto restaurante. Las recetas de la abuela Mercedes, quien le enseñó a cocinar, se mantienen vivas en la típica huatia pachacamina (con su pedazo de hueso para que salga más jugosa). El menú está a S/.12: sopa o entrada, plato de fondo, postre y chicha. Si va por los platos a la carta encontrará choclo sancochado con queso, trucha frita con yuquitas y el infaltable pejerrey arrebozado. En el 2010, Mistura celebró la sazón de doña Graciela cuando quedó en el segundo lugar del concurso Secretos de familia.

    • 3
    • Don Cucho

    Cruzamos el portón para ingresar a un pequeño pueblo donde un gran equipo fríe anticuchos, chicharrones y -al centro de todo- el mismo Cucho La Rosa maneja las sartenes para preparar su célebre lomo saltado. La casa-hacienda construida a mediados del s. XVIII se ha convertido en un refugio de la cocina criolla, casera y familiar. Ya es una delicia curiosear por el pasaje de los batanes y los salones con documentos de la Guerra con Chile. Ingresamos a los salones-comedores para probar una camaronada, sopa seca con carapulcra o la pachamanca de ternero (todo un espectáculo que se prepara los fines de semana en el fondo del jardín) servidas en generosas fuentes.

    • 4
    • Pizzería Bella Pachacamac

    Elberth Muñoz conserva la tradición italiana en medio del valle de Pachacámac. Él viajó más de 10 mil km. -desde su natal Moquegua hasta Bolonia- para encontrar su pasión. Su curiosidad al llegar era saber cómo se preparaban las pizzas. Se metió a un curso y aprendió desde cero. Trabajó para otros y hasta tuvo su propio local; pero nunca pensó quedarse por aquellas tierras. Al volver, su esposa Angelina, a quien conoció en Italia, lo convenció de abrir la pizzería. Ahora, él es el maestro que observa por encima del hombro de sus pupilos. En su horno a leña -construido por ellos mismos- calienta una pizza bianca, rossa e verde, una calabrese, o una peruanita mientras planea ampliar la carta en el futuro.

    • 5
    • Chaxras

    En el 2012, Eduardo Navarro lanzó su proyecto personal: un eco restaurante campestre enfocado en el producto peruano. ¿Por qué eco? Fíjese en los detalles: las mesas y sillas son hechas con madera certificada y se usó material reciclado para la construcción del local. La carta es estacionaria por lo que siempre podrá encontrar algo nuevo durante el año. No obstante, se mantienen algunos clásicos: el chancho al palo (de panceta sazonada en sal) y la pachamanca personal (en otoño-invierno). Poco a poco, las alternativas vegetarianas se vuelven más pedidas. Para brindar, cuenta con un surtido pisco bar.

    • 6
    • Picarones doña Martha

    Con casi 30 años de experiencia, Martha Enciso no falta ni un fin de semana a la feria de la Plaza de Armas de Pachacámac para endulzar el día de los transeúntes. Sus picarones son legendarios y bien valen el viaje. ¿Sus ingredientes? Camote y zapallo loche, cultivados en los alrededores. La miel es a base de chancaca, azúcar, anís, clavito, hoja de higo y se guarda algún secretito. Por un tiempo compartió sus dulces con otros restaurantes; pero ya le resulta muy pesado y decidió quedarse en un solo punto. En su puesto también encontrará otros postres como el arroz con leche, la mazamorra y la crema volteada (todos salen a S/.3).

    • 7
    • Don Torcuato

    Rodeado por un gran huerto donde crecen -sin pesticidas ni químicos- más de 100 variedades de hortalizas, frutas y hierbas se encuentra Don Torcuato. Solo abre sus puertas los domingos; los demás días la atención se centra en los cultivos que proveen de 50 a 100 restaurantes limeños. En la granja del fondo, crían patos y corderos que luego se emplearán en los platos. Lo mismo sucede con los huevos de avestruz para preparar helados de lúcuma y vainilla. El cordero al horno es una buena opción para dos personas. El arroz con pato se sella en su propia grasa. Y del horno a la leña sale pan calientito, el pollo bebe y la panceta de cerdo crocante (los dos últimos vienen con papas fritas y ensalada).

    • 8
    • Anticuchería El Carmen

    Cae la noche y vamos a buscar unos anticuchos. Hace 44 años que Carmen García se paró, por primera vez, frente a la parrilla siguiendo la guía materna. Ahora, su madre y sus tres hermanas la ayudan con la limpieza y la atención a los clientes. Doña Carmen exige un corazón fresco y grande para preparar los anticuchos que deja macerar 6 horas. ¿El resultado? Quedan jugositos. La porción está a S/.7 al igual que las brochetas de pollo. A pedido del público también ofrece choncholí y rachi (a S/.6 cada uno). Ojo, solo la encontramos los fines de semana.

Déjanos un comentario