Ruta_jugosang

La buena dupla: jugos y sánguches

Fuimos en busca de una dupla de campeonato: jugos y sánguches. Qué rico tener su juguito helado en una mano y en la otra un pancito. No importa la hora, vale tanto para el desayuno como para el lonche, esta pareja siempre cae bien. Encontramos jugos de pura fruta y una lista de interminables combinaciones tanto en mercados como en clásicas juguerías de barrio. Y para acompañar, ¿un buen pan con chicharrón o una butifarra? ¡Qué difícil elección! Al peruano le gusta su sánguche y tiene toda una oferta para escoger. Te proponemos algunos para hincarles el diente.

El jugo y el sánguche van de la mano, por eso te proponemos algunos puntos para visitar. Dentro de mercados y en juguerías de barrio vamos por inmensos vasos. Y para acompañar, un pan con chicharrón, una butifarra, un asado con palta... Todas estas opciones y más son buenas para acompañar. Vamos a hincarles el diente.
  • El Juguito

    Comenzamos con los clásicos. El 14 de febrero de 1960 se abrió El juguito, emblemática juguería de Jesús María, que ha sobrevivido tanto a la escasez como al toque de queda. A pesar de los tiempos difíciles, uno podía confiar que El juguito siempre estaría bien provisto. Y razón no faltaba. El éxito de sus jugos radica en un secreto: el agua con que los preparan. Pero la receta no se comparte. Básico, es tomarse un surtido, un jugo de papaya, naranja o lúcuma que siempre vienen con yapa. Acompaña con un sánguche de jamón del país o asado. Si eres dulcero, ve por la mazamorra o los queques.

  • El Chinito

    También en la década del sesenta, pero en el Centro de Lima, abría sus puertas El Chinito. Aquí encontrarás uno de los mejores sánguches de chicharrón de la ciudad. Por ellos se forman larguísimas colas y bien lo valen. Si buscas más opciones, te recomendamos ir en mancha y pedir un pan con jamón del país o uno de jamón del norte. El toque oriental llega con las salsas mensí, de ostión y sillao que acompañan algunos de los sánguches. Para beber: una chicha morada, emoliente o gaseosas. Cantidad y calidad son sus principales características.

  • La perla de los jugos

    Chalaco que se respeta ha tomado desayuno en el Mercado Central del Callao y ha caído bajo la tentación de La perla de los jugos. Con unos 40 años, el puesto ha ido creciendo y ahora hasta cuentan con un local en Bellavista. Los jugos con leche (pruebe el de guanábana o lúcuma) y especiales (agregan huevo) son los que más salen. El fin de semana pueden vender hasta 400 vasos. Para completar el desayuno, el infaltable y sabrosísimo pan con chicharrón de Jano Loo que está frente al puesto de jugos. Mejor dupla, no hay.

  • Las Delicias

    ¡Todo un clásico miraflorino! Arrancó en 1973 con cinco opciones de jugos y ahora tú mismo puedes combinar (de mil maneras) las frutas que tienen y “diseñar” uno a tu gusto. Sus bebidas estrellas son las que incluyen la granadilla y preparan envases de un litro, sobre todo para llevar. Acompaña tu jugo con un tradicional pan con palta, un sánguche de asado (que se puede combinar con queso, tomate o palta) o un triple. Cierto, también preparan ensaladas de frutas.

  • El Peruanito

    Quienes visitan el local, saben que acá brillan los panes criollazos. De bodega a sanguchería, don Luis Sánchez decidió arriesgarse y vender sánguches aunque al inicio no sabía cómo preparar las carnes. Vio, aprendió y gustó. Desde entonces, las recetas no han variado. Bajo el orgulloso nombre de El Peruanito, venimos para comer una butifarra, un pan con pavo o chicharrón junto con una jarra de jugo. Buenas porciones y buen sabor.

  • La gran fruta

    ¡Maestro juguero! Andrés Aguirre le hace honor a su título con 33 años de experiencia buscando el mejor sabor en cada combinación e investigando el poder curativo de las frutas. Aceptó la invitación de la familia Martínez Veliz y desde el 2006 encabeza el equipo de La gran fruta. La pizarra nos presenta algunos de los 300 jugos creados a partir de unas 25 variedades de frutas. Además de las bebidas, encontramos potentes ensaladas de fruta (la más grande vale para un almuerzo), variedad de sánguches (de pollo, butifarra, triple, caprese, etc.), desayunos y, recientemente, chups como los que comías al salir del cole.

  • La Lucha

    Cerramos nuestra ruta con la última en abrir: La Lucha. Este local ha redefinido el concepto de sanguchería peruana: los clásicos y criollazos de siempre se modernizan bajo un concepto de comida rápida. La propuesta es puntual pero variada con sus sánguches de pollo, chicharrón, asado, lechón, atún, pavo y lomo. Nada mejor que acompañar cualquiera de ellos con una guarnición de nutritivas papas huayro fritas (con todo y cáscara). No nos olvidamos de sus jugos y combinados como el refrescante de naranja, lima y manzana o uno más cítrico de granadilla, mandarina y naranja.

Déjanos un comentario