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El Populacho

  • Av. 26 de Noviembre 1764, Nueva Esperanza, Villa María del Triunfo
    970 881 421

Horarios de Atención:
Martes a Sábado
11:30 A.M. - 4 P.M.

Domingo
11:30 A.M. - 5 P.M.

Gasto Promedio:
S/. 31-50

Ocasión:
- Cualquier Ocasión

Formas de Pago:
Efectivo Visa

Servicios:
Reservaciones Estacionamiento Accesibilidad
Cheff: Betsi Albornoz


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“Va a estudiar para ser ama de casa”, pensaban los padres de Betsi Albornoz cuando les explicó que quería ser cocinera allá por el 2004. Poco más de una década después, y comprobado su error, volvieron a apostaron por ella y su sueño al cederle el primer piso de su casa para armar su restaurante en Villa María del Triunfo. Sentados a las mesas del restaurante, adornado por grafitis chicha y con lemas como “somos guachafos, y qué”, se reúnen tanto vecinos como turistas ingleses y rusos. Pareciera que su fórmula es hacer lo inesperado pues no muchos esperarían encontrar en este populoso distrito una propuesta de sabrosa comida casera y marina acompañada por cerveza artesanal y vinos.

Con el terminal pesquero a unos 10 minutos, la opción de armar una carta de pescados y mariscos era lógica. Andrés, hermano de Betsi, ve los platos calientes; mientras ella se encarga de los fríos y los postres. “Es comida casera y peruana. No hay nada raro”, comenta la cocinera (pues no le gusta que le digan chef). De arranque, llegan a la mesa tres tipos de canchita: la montaña, la pumilla y la corazón de Jesús. De ahí podemos pedir un cebiche que sirven con cushuro (S/.22), arroz con mariscos o chaufa de mariscos en ollita (S/.20) y sudado para compartir (S/.30). Su pesca norteña, versión del arroz con pato, se sirve con pescado bañado en huancaína y acompañado con conchas de abanico (S/.25). Trabajan con pesca del día ya sea carajito, perico o cabrilla voladora y planean incorporar caballa o bonito (carne negra) para incentivar su consumo. Será un nuevo reto.

Al comienzo resultó complicado el tema de las bebidas ya que no muchos vecinos las conocían. La misma Betsi, que no era muy fan de la chela, se introdujo en ese mundo comprando 30 variedades para probar y aprender. El segundo tema era el precio: S/.15 por una personal en vez de S/.4 por una botella de 620 ml. “Les transmitimos la idea de que es para disfrutar con su almuerzo y que iban a conocer algo más”, explica la cocinera que previamente trabajó para la cadena GHL en Cartagena (Colombia). A continuación apareció el vino. “La idea es que llegue a todos. No debe ser elitista. También fue otro choque, pero ahí vamos trabajándolo”, agrega. Ronald Carhuas, su pareja y otro fundador que trabaja como sommelier en el galardonado Central, seleccionó las 20 etiquetas (se vende por copa desde S/.17 o botella desde S/.75) de Australia, Alemania, Austria y España.

“La gente se siente identificada con lo que estamos haciendo -comenta Betsi quien ha contratado a amas de casa de la zona para apoyar en cocina- He puesto a trabajar a los caseros del mercado para que averigüen de dónde vienen sus insumos y brindar esa información a los clientes. Que sepan que en un plato se están comiendo todo el Perú y empiecen a valorarlo”.

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