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Ficha Personal

Jesús Alzamora

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Oficio: Conductor
Comida favorita: Cebiche apaltado
Bebida favorita: Chicha morada
Alergias: Ninguna

“No soy partidario de que decoren el plato como una pintura y te sirvan un cuadradito”: Jesús Alzamora

Disfruta comer fuera de casa y probar la sazón de nuevos restaurantes. Nos encontramos con Jesús Alzamora en La Baguette -eligió un club sandwich con pan integral, sin tocino ni papas- durante un alto a las grabaciones de "Yo soy". De arranque admite que no sabe cocinar pero le gustaría aprender. En más de una oportunidad ha sido animador de Mistura y le vacila ir para probar un bocado de todas las cocinas. Defiende los ejercicios y la alimentación sana y se muestra crítico de las cocinas que se preocupan mucho por la parte artística del plato. Nos enfocamos en su trabajo frente a las cámaras para conversar sobre la presión de conducir en vivo y su deseo por construir una carrera seria en esta profesión.

Quiero construir una carrera en la conducción y por eso me rodeo con gente que me sume”

¿Eres de cocinar o hacer las compras de la casa?

Ahora vivo con María Paz [Gonzales-Vigil, su enamorada] y ella felizmente se encarga de eso. Cuando vivía solo yo lo hacía, pero no es algo que me divierta. No cocino más que huevos revueltos y alguna cosa muy básica, pero no sé cocinar. ¡Me encantaría! Por mi trabajo como mucho en la calle y aún así he aprendido a tener una vida saludable. Generalmente cambio los platos de los lugares donde voy porque creo que tienen muchos carbohidratos o son muy condimentados.

¿Por qué buscaste mejorar tu alimentación?

Ha mejorado porque soy consciente de que trabajo en televisión y estoy muy expuesto. Hubo un programa de “Viajemos” en el que tuve que sacarme el polo ¡y salí con una panzota! Bueno, no tanta pero me dije ‘esto está mal’. Así que empecé a hacer deporte y a comer bien. Ahora duermo mejor, estoy más feliz y siento que me veo mejor. He vuelto a sentir la energía que tenía a los 20 años. Ahora tengo un poquito de pancita, pero es un tema más estético que de salud.

¿Cuál es tu rutina de ejercicios?

Hago ejercicio funcional. Voy al parque con un entrenador y hacemos ejercicio de lunes a viernes. Es 1 hora de entrenamiento con cuerdas, planchas, abdominales y elásticos. Ponemos salsa y la energía que siento es más liberadora que la que sentía en el gimnasio. No me gustaba, era tétrico. En esto he encontrado un deporte sano y divertido que me mantiene pilas todo el día. Finalmente juego fútbol por pasión. Hubiera querido ser futbolista.

¿Te gusta más comer en la calle?

Si fuera millonario comería todos los días en restaurantes porque me parece que la comida que tenemos es impresionante. Tuve la suerte de viajar a Europa [acaba de regresar] y en ningún lugar he comido como aquí. Ni en Europa ni en Centroamérica. Es una maravilla. Me encanta ir probar nuevos restaurantes, claro ahora partiendo de esta comida más rica en proteínas y verduras.

¿Por qué te gusta venir a La Baguette?

Vengo mucho porque me atienden muy bien y es una especie de “solución rápida” al problema de dónde comer. Vivo muy cerca así que vengo aquí y me gusta el club sandwich que preparan.

¿Qué es lo más exótico que has probado?

Caracol en Francia. La verdad, no me gustó para nada. Una vez me sirvieron una paloma en un plato y me pareció muy visual. Me parece importante que la comida entre por los ojos. Tampoco soy partidario de esa comida en la que decoran el plato como si fuera una pintura y te sirven un cuadradito. Me parece ridículo. Entiendo que hay una experiencia culinaria y la cocina molecular -todo bien- pero finalmente me voy a comer el plato. No voy a salir con él, no le voy a dar un beso, no lo voy a gilear. ¡Yo me lo quiero comer! Quiero una cantidad contundente.  Claro, la oferta es tan variada y amplia aquí que hay para todos los gustos.

Fuiste animador en Mistura ¿qué aprendiste allí?

He trabajado con ellos en el Centro de Lima y ahora en la Costa Verde. Me gusta porque te da la posibilidad de probar porciones pequeñas de muchas cocinas. En Mistura comí de todo: cebiches, carnes, frituras, arroces, chichas y comida selvática que me parece muy rica. El hecho que sea al paso no me gusta mucho -prefiero tomarme mi tiempo- pero entiendo que es más una degustación que sentarte a comer. Me gusta mucho y se ha convertido en una de las ferias más importantes del mundo.

Cuando estás en el set ¿a quién imaginas al otro lado de la cámara?

A una familia, siempre. Me imagino al papá, mamá, hijo, hija hasta un perrito. Creo que así tienes la facilidad de poder tirar un chiste o un comentario para cada uno. Hoy en día considero que estar en un programa en vivo es más difícil por las redes sociales. Es un fenómeno que hace que puedas ser Messi en un segundo o el peor jugador del mundo al otro. Eso te puede volver un poco loco. Imaginar a una familia me ayuda a regular los chistes y no pasar la línea.

¿Cómo manejas la presión de la TV en vivo?

Yo me entrego 100% a ser auténtico. Como considero que soy una persona con valores, el ser auténtico me permite que la gente me crea con mis virtudes y defectos. La gente, por ejemplo, sabe que le temo a las palomas y las alturas. Todo está concatenado: cada vez me siento más cómodo conmigo -con mi cuerpo al comer bien- si me sintiera inseguro no podría trasmitir esa misma naturalidad. No me preocupo mucho por las críticas, tomo las constructivas de buena manera y las destructivas las bloqueo en las redes sociales.

¿Tu autocrítica como conductor?

Este año he aprendido muchísimo sobre cómo funciona la televisión. Antes era inocente, pensaba que si hacía un chiste un poco subido la gente pensaría que era una mala persona. Luego entendí que el público sabe que puedes salir del código de chico correcto y no pasa nada. A nivel de conductor creo que tengo muchas virtudes y también defectos que empiezo a corregir. Cuando me ponían un caso de obra social me costaba no emocionarme y seguir transmitiendo la información correcta. A veces la emoción te puede llevar a decir cosas que no tienes claras. Ahí tengo que aprender de Cristian (Rivero).

¿Qué has aprendido de Adolfo y Cristian?

Son muy diferentes. Por ejemplo Adolfo (Aguilar) fue como un hermano mayor. Cuando me estaba aburriendo en el cable me animó a conducir en la señal abierta y a mí me habían dicho que eso era el cuco. Adolfo me explicó mejor, me dio unos tips y la pasé increíble. Otro no haría eso porque podrían pensar que eres la siguiente generación y mañana los serruchas. Con Cristian hay una complicidad tal vez porque estamos más próximos en edad. A los dos les agradezco la buena onda, eso me parece loable en un mundo de tantos egos. Yo quiero construir una carrera y para eso trato de rodearme con gente que me sume.

¿Qué novedades se vienen con “Yo soy”?

Empieza en vivo a partir de la segunda quincena de junio. “Yo soy” se ha convertido en un programa, no solo de talentos, de diversión y humor. Está bien. El programa debe ir rotando en el tiempo porque la gente se aburre de la misma receta. Hay que ir probando para que el televidente sienta que refrescamos la pantalla. Espero que regrese “Los reyes del playback” en la segunda mitad del año cuando acabe “Yo soy” porque me encanta el formato.

¿Tu programa de ensueño?

Me encantaría conducir el programa “Nunca es tarde” que presenta German Paoloski en Fox Sports. Entrevistas, banda en vivo, público, invitados súper interesantes. Sería un ‘late show’ con un poco de deporte y música. Claro, en este país todavía esos programas no funcionan tanto. En señal abierta la gente busca otras cosas. Bayly fue el último que tuvo éxito en ese tipo de formatos. Me gustaría tener un programa de entrevistas a ese nivel.

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