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Mujeres que marcan la pauta en la gastronomía peruana

Detrás de la cocina o de la barra, dirigiendo el salón, cultivando en la chacra o investigando en el campo… La mujer está presente en cada espacio de la gastronomía y en cada eslabón de la cadena agropecuaria. En el Día Internacional de la Mujer queremos compartir tres historias de esfuerzo y trabajo con rostro femenino.

AL FUEGO DE LA PARRILLA

Kilo no está dirigido solo por una mujer, son dos: Carolina Uechi (cocina) y Mariela Yamashiro (contabilidad). Ambas son dueñas y mamás que han aprendido a darse espacio y a delegar dentro del steakhouse. “Además de ser buena socia, Mariela también es buena amiga. Nos complementamos”, sostiene su compañera. Una dupla femenina en el rubro de las carnes y parrillas; cosa que antes no se veía. “Cuando empecé en la gastronomía (unos 15 años atrás), los jefes eran hombres y en una cocina de 10 personas solo 2 eran mujeres. ¡Y en parrilla no habían! Me quedé un poco picona. ¿Qué le faltaba a una mujer para asumir ese reto?”. Así es como la cocinera se fue especializando en este mundo de altas temperaturas y cortes precisos donde la concentración e intuición son tan necesarios como la experiencia. “La parrilla es un poco más complejo que el trabajo en cocina. Me falta mucho para ser una parrillera como los que admiro pero seguimos aprendiendo”, comparte. La vida de Carolina dio un giro cuando a los 18 años, mientras estudiaba administración, salió embarazada. Su padre la hizo sentar cabeza, la incentivó a que retomara los estudios en lo que quisiera. Mientras él, su nana y sus hermanos menores la apoyaban a cuidar al pequeño en casa. “Cuando tienes un hijo o hija muy joven -y no ha sido planificado- sientes que se te cae el mundo. En verdad, todo depende de uno mismo. Si no hubiese tenido a mi hijo, no hubiese tenido esa motivación para esforzarme tanto”, sostiene.

Kilo. Av. El Polo 418, Surco. Tlfo: 933-527191.

MUJERES A LA BARRA

A inicios de semana, Tatiana Flores participó en su primera competencia internacional de coctelería. Un jurado, designado a seleccionar al representante nacional, le preguntó: “si ganaras, ¿como mujer qué podrías aportar en la semifinal del concurso?”. Firme respondió: “No creo que debería hacer esa diferencia. Todos somos iguales y el que va a ir a representar es un peruano, sin importar si es mujer u hombre”. Aplausos entre los participantes. Eso es lo que busca la nueva generación de barwoman que comandan las barras limeñas. Ser juzgadas por sus habilidades sin distinciones de género. La joven, de 23 años, quedó en cuarto puesto lo cual suma a su formación que comenzó en el programa de coctelería de Learning for Life. En su promoción iniciaron 6 chicas, se graduaron 3 y ahora ella es la única vigente en su profesión. “No es un trabajo sencillo. No es fácil mantenerte en la barra, pero yo estoy acá y amo lo que hago”, dice convencida. El año pasado, ella unió fuerzas con Thalía Talavera y Susana Solano para lanzar el Pin-Up Cocktails donde las mujeres eran las protagonistas. “Nos dimos cuenta de que no solo éramos 3 o 4. Habían muchas bartenders que, de repente, esperaron al evento para ir y darse a conocer. Hicimos bulla, fue decir ‘también hay mujeres en la barra’. Espero que muy pronto podamos repetirlo”, comenta la actual jefa de bar de Ostería Convivium.

Ostería Convivium. Calle Santa Luisa 110, San Isidro. Tlfo: 221-8511.

TRADICIÓN DEL CAMPO

Siempre fue agricultora, al igual que toda su familia; pero por la violencia del conflicto armado interno tuvo que dejar esa vida momentáneamente en pausa. Elsa García, ayacuchana del pueblo de Lucanas, partió a los 18 años rumbo a Lima en busca de paz. Las labores del campo fueron reemplazadas por otras como trabajadora del hogar. En tanto, los domingos iba al colegio para aprender a leer y escribir en español. Después conocería a su esposo a quien le enseñó a cultivar. El inicio fue duro. Lo que cultivaban apenas les alcanzaba para comer o intercambiar por otros productos. Las chirimoyas y paltas que escogieron sembrar en Huarochirí demoran varios años en ser rentables. Hoy integra la Asociación Ecológica Agropecuaria del Valle de Santa Eulalia y gracias a sus frutos, ha podido mandar al colegio a sus tres hijos. Para sus cultivos emplea el sistema de andenes, tradición agrícola ancestral, sin regarles ningún químico. Conversa con sus plantas y sabe muy bien si les falta agua o abono, la dedicación de toda una vida hace que su instinto no falle. Tras la cosecha, las lleva a las Ferias Agropecuarias Mistura donde le podrá contar cómo la chirimoya la ayudó a salir adelante y a superar la tristeza. Su trabajo ha dado frutos dulces y es momento de disfrutarlos.

Ferias Agropecuarias Mistura. Av. Brasil cdra. 32, Magdalena. Domingos, de 8 a.m. a 2 p.m.           

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1. Carolina Uechi lidera la cocina de Kilo especializada en carnes.
2. Con 23 años, Tatiana Flores es jefa de bar de Ostería Convivium.
3. Como productora de chirimoyas y paltas, Elsa García pudo mandar al colegio a sus tres hijos. 

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