Regresar

Jorge Riccitelli: “el mundo del vino no se deja fácilmente”

A Jorge Riccitelli -elegido el mejor enólogo del año (2012) por la revista “Wine Enthusiast” y el primer sudamericano en obtener el título- no se le verá alzando otra copa que no sea la de un buen vino. Para el mendocino, es la compañía perfecta para compartir y brindar con los más cercanos en eventos tan especiales como el nacimiento de un hijo o el matrimonio de una hija. “En los momentos alegres siempre está el vino y es compartido”, dice y practica su credo ya que ha guardado las botellas del nacimiento de sus dos nietos. “Los tengo en una cajita que se las daré a una edad que puedan disfrutar”, agrega sonriente. Nos visitó, el pasado fin de semana, a propósito del Alta Gama Winefest como Chief Winemaker de la Bodega Norton. Allí se le rindió homenaje pues en setiembre se retirará después de 25 años de exitosa trayectoria. ¿Cuáles son sus planes? Seguir viniendo al Perú y más. “No me voy a alejar nunca del vino. No estaré en el día a día, pero este mundo no se deja fácilmente. Tenemos mucha pasión y hay planes pendientes”.

 

Su bisabuelo y abuelo fueron toneleros y su padre mecánico de la ex Bodega Gargantini. Como todos los hombre de la familia, trabajó allí (por seis años) antes de tomar nuevos rumbos. Su hijo Matías le siguió los pasos al convertirse en enólogo y propietario (desde el 2009) de Riccitelli Wines. Su familia ha crecido entre las viñas y la bodega es su hábitat natural. “Pero entrar en este mundo (enología) fue cosa mía”, subraya, sentado a la barra del Bar Inglés, mientras nos propone desdramatizar el vino. Jorge Riccitelli no es de los que fruncen la nariz si, en una tarde calurosa, le pones un hielito a la copa. “Se puede tomar vino de distintas formas, lo importante es tomarlo o la gente se va a ir a otra bebida”.

Como buen mendocino, su favorito es el malbec al ser emblema del tinto argentino. Él vivió la expansión de este vino al mundo y asegura rotundo “el presente es malbec y el futuro es malbec” pues no cree que la variedad argentina haya tocado techo. Entonces, ¿cuál es su nueva propuesta? Diferenciar según el terroir. Se han distinguido 3 lotes de Norton (La Colonia, Agrelo y Lunlunta) para que el público observe las diferencias de una misma variedad, elaborada de la misma forma pero que representa una tierra distinta.

Los vinos argentinos representan el 45% del mercado peruano; por ello Ricitelli duda que los peruanos los abandonemos pronto. “Creo que es el único lugar donde estamos primeros”. ¿Y un vino para acompañar nuestra gastronomía? Uno solo, imposible. “En Perú necesitas más de un vino. La cocina peruana es tan rica y amplia que necesitamos montones de vinos para acompañar”, dice el enólogo que ha dedicado sus años de trabajo a “cultivar la amistad dentro del vino” a pesar de la competencia sana que se encuentra en la industria.

Antes del brindis final, queremos saber qué ha caracterizado a los vinos de la Bodega Norton durante su paso en estos 25 años. “Los vinos que hago en Norton tienen mi personalidad: son alegres, jóvenes, frescos, intensos y suaves. Como el malbec, tienen dulzura”.

 

Cuéntanos tu experiencia