Regresar
Ficha Personal

Ángela Leyva

19
Oficio: Voleibolista
Comida favorita: Arroz con pollo preparado por su mamá
Bebida favorita: Limonada
Alergias: Ninguna

“He llegado a pedir una hamburguesa de tres carnes y me la he acabado”: Ángela Leyva

Angelita lo deja todo en la cancha ya sea que el partido termine en celebración o con palmas de aliento. Antes de su participación en la Copa Panamericana Sub 23 -la selección peruana de vóley quedó en cuarto puesto despidiéndose del Mundial de Eslovenia- nos reunimos con la voleibolista Ángela Leyva para conversar sobre sus vicios a la hora de comer. Últimamente probó los makis y el acebichado es su favorito. Durante el fin de semana se permite un descanso de las ensaladas y, en ocasiones, da la bienvenida a la hamburguesa. Cuando salimos, pidió un plato de lomo fino. Cocinera autodidacta, recuerda un viaje a Tailandia cuando probó sopa de sesos. ¿Qué le pareció? Entérate en la nota.

Trato de pensar positivamente al iniciar un partido, debemos dar lo mejor. Si se da bien y si no tenemos que dejar todo en la cancha así hayamos perdido”

¿Por qué se ha convertido en tradición venir con el equipo de la San Martín a El Charrúa?
Siempre venimos por un tema de conocernos más. Las tres veces que campeonamos venimos a celebrar, también cuando viene una voleibolista extranjera. Fue Cenaida (Uribe) la que lo recomendó. Siempre pedimos cosas diferentes. Yo pido carne término medio y para acompañar el pan ¡es buenazo!

Como deportista tienes que cuidarte, ¿cuál es tu régimen?
Durante la semana es ensalada con pollo o carne. Mi mamá prepara mi comida y lo acompaño con batidos Herbalife en cualquier momento del día. Recuerdo que he llegado a pedir una hamburguesa de tres carnes y me la he acabado. Como bastante pero sé medirme. Creo que un deportista debe comer normal pero saludablemente, no tiene dieta.

Has visitado todos los continentes ¿qué has probado que te haya sorprendido?
Una vez en Tailandia probé sopa de sesos (risas). Probé un poco y… no estaba tan rica. También intentamos hacer arroz chaufa, conseguimos los ingredientes. El intento valió la pena pero no salió como queríamos. En Estados Unidos fuimos a un buffet donde tú misma armabas tu hamburguesa, le podías poner cualquier cosa. Cuando viajamos y tenemos campeonatos internacionales, a todos los equipos nos ponen buffet internacional para que nadie pitee.

¿Tienes tiempo de conocer mejor la cocina local?
No nos dejan. Pero nunca me he quejado de la comida… Bueno, solo una vez. En Argelia nos ofrecieron pollo frito pero era taaan seco que debías comerlo con ketchup, mayonesa, ají y así. Y era lo único que había, tenías que comerlo sí o sí.

Cuando viajas ¿qué es lo que más extrañas después de la familia?
¡La comida! Y bastante. Un pollo a la brasa, un lomo saltado, todo lo que hay aquí.

¿Eres dulcera o prefieres lo salado?
¡Salado! Mi mamá es dulcera, mi hermana también. Yo no. Mi mamá puede cambiar un plato de comida por una torta de chocolate. Yo prefiero el plato comida así sea ensalada.

¿Cocinas?
Sé hacer lo necesario, me defiendo. Preparo arroz, sé freír un pollo, hacer ensaladas y pasta. Si voy a otro país no me voy a morir de hambre. Si como ensalada debe llevar palta, huevo, choclo y tomate. Debe tener de todo.

¿Cómo es tu rutina de entrenamiento?
Me levanto a las 8:30 a.m., desayuno y una hora después llego al entrenamiento. Descanso, almuerzo y vuelvo a entrenar de 5 a 7 p.m. Voy a mi casa, hablo un poco con mi mamá y a dormir.

Te costó enamorarte del vóley….
Al principio el vóley no me gustaba. No le había cogido el gusto. Mi mamá me rogaba para que vaya a jugar. Poco a poco me gustó y con mi hermana (Leslie) llegamos a donde estamos ahora.

Desde entonces ¿cómo ha cambiado tu mentalidad respecto al vóley?
Antes lo tomaba como hobbie. Jugaba por pasar el rato, ahora ya lo tomo como algo profesional, me pagan y me gusta lo que hago. Aparte me trae beneficios, estoy contenta por todos los logros que he obtenido y los que vendrán.

¿Qué deportista vivo admiras?
La voleibolista Fe Garay de Brasil. Me gusta como juega y tiene el mismo estilo que yo. Creo que me caracterizo por ser una persona que arriesga, que piensa lo que hace en la cancha y con garra.

¿Cuál es tu mayor temor al salir a la cancha?
Lesionarme. No me he roto nada, pero sí tuve una contractura muy fuerte y me dio la ciática por lo que paré. La peor lesión que vi fue en la liga con Lisvel Eve (República Dominicana). Al día siguiente teníamos que jugar y yo no quería. Desde ahí tengo un terror a lesionarme y agradezco a Dios que siempre me está cuidando y ahora trato de medirme en algunas cosas.

Una anécdota que puedas compartir sobre el equipo de la selección.
Somos muy unidas porque nos conocemos desde los 14 años. Una vez ganamos un partido y fuimos al camerino. Estábamos súper felices y nos pusimos a bailar “Harlem Shake”. Era un locón y casi una hora después tocan la puerta. PA PA PA. Era Natalia (Málaga). Nos  quedamos inmóviles. “¿Qué estarán haciendo que no salen? ¡Mañana las mato!” decía. Pucha, al día siguiente nos sacaron LA MUGRE. También nos hemos quedado atascadas en el ascensor por saltar. (risas).

En este momento ¿en qué te centras en tu entrenamiento?
Desde enero me pusieron en una nueva posición: opuesta entonces tengo que ponerme en acción. Mauro (Marasciulo) cree que soy mejor jugadora en este puesto pero mi fuerte es por esquina. Cuando empecé era opuesta, hasta iba a ser armadora pero vieron que tenía más condiciones y fuerza en ataque entonces me quedé como atacante – receptora.

Cuéntanos cómo te salió esta receta